“El mayor ataque contra la vida sigue siendo la práctica del aborto”

7 04 2008

Don Antonio Cañizares, Cardenal Primado de EspañaHoy quiero hacerme eco de las declaraciones acerca del aborto que el Sr. Cardenal Arzobispo de Toledo, y Primado de España, don Antonio Cañizares, hizo ayer domingo en su homilía.

Este artículo se puede encontrar aquí.

Creo que merece la pena hacerse eco de estas declaraciones que para muchos quizá son “políticamente incorrectas”, pero a mí eso no me importa. Ahí va pues.

El Sr. Cardenal, don Antonio Cañizares, dijo el pasado domingo que «el mayor ataque contra la vida sigue siendo la práctica del aborto», ya que, viendo las cifras de abortos en España, parece que «gana terreno lo que el siervo de Dios Juan Pablo II calificó como la cultura de la muerte».

AGENCIAS

Así lo afirmó el Primado en la homilía que pronunció en la Santa Misa que presidió el pasado domingo, tercero de Pascua y Jornada de la Vida, en la Catedral Primada, en la que concelebró con el arzobispo de Santiago de Chile, cardenal Javier Errázuriz, acompañado de sacerdotes de ese país.

Don Antonio Cañizares recordó que «en nuestro país tenemos la cifra escalofriante de más de un millón de abortos en los últimos veinte años y de más de cien mil en el último año».

Por eso dijo que igual que hoy en día «nos avergonzamos, y con razón, de los tiempos de la esclavitud, que en aquel entonces se justificaba legalmente, no tardará en llegar un día en que nos avergoncemos y arrepintamos de esta cultura de muerte también legalmente establecida».

El Sr. Cardenal afirmó también que hay que «crear una conciencia más profunda y arraigada del don maravilloso de la vida», a la que denominó «cultura de la vida», y manifestó que «sólo el respeto a la vida puede fundamentar y garantizar los bienes más preciosos y necesarios de la sociedad, como la democracia y la paz», al tiempo que señaló que «la injusticia y opresión más grave que corroe el momento presente es esa gran multitud de seres humanos débiles e indefensos que están siendo aplastados en su derecho fundamental a la vida».

Advirtió, además, de que «el mundo actual trata de apagar o poner sordina a tan importante mensaje» a través de «las campañas y la trompetería de los embajadores y servidores de la cultura de la muerte», que «se cierne amenazadora sobre los hombres y los pueblos, sumidos en un invierno demográfico».

Don Antonio Cañizares no dudó en afirmar seguidamente que «una de las más decisivas causas en que se va a jugar el futuro de la humanidad y la salvación del hombre en este siglo y milenio va a ser la causa de la vida», y aseguró que la Iglesia no cejará «en la defensa del hombre amenazado» para que «resuene en nuestra sociedad el Evangelio, confirmación del valor de la vida humana y de su carácter inviolable».

El Sr. Cardenal recordó que Dios «quiere la vida para el hombre, para todo hombre que es engendrado aunque no haya nacido», ante «un mundo de muerte que no respeta suficientemente la vida y siembra muerte, ante una sociedad occidental muy destruida en su humanidad más propia, aunque nos parezca lo contrario o se juzgue esto de catastrofismo».

Por ello, dijo que «la Iglesia sale en defensa del hombre amenazado, en defensa de la vida despreciada y de la dignidad humana preterida o violada» y «clama por el hombre inocente, da la cara por el indefenso con energía, apuesta fuerte por la vida, por toda vida humana».

Así, don Antonio Cañizares explicó que «la Iglesia no puede callar y dejar de anunciar este Evangelio» e indicó que, si al final del siglo XIX la Iglesia no podía callar ante los abusos sociales existentes, «menos aún puede callar hoy, cuando a las injusticias sociales del pasado tristemente no superadas, se añaden en tantas partes del mundo injusticias y opresiones incluso más graves, consideradas como progreso».

¿Qué les parece? Ha descrito en unas cuantas frases de manera concisa clara y concreta la situación de nuestra sociedad. Es lamentable que estemos así, pero no nos pongamos la venda en los ojos para no ver la realidad, porque el testarazo será de antología… Y esto lo digo por aquellos que se dicen católicos y aprueban el aborto, o se dicen católicos y se permiten criticar a la Iglesia. A éstos les pido coherencia, o son o no son. Pero que no confundan a la gente sencilla. Lobos disfrazados de corderos, eso es lo que son. Escuchad, escuchad las palabras de un hombre de Dios. Escuchad por lo menos la voz de vuestras conciencias, si no están del todo podridas.

Un saludo y a meditar.





Juan Pablo II El Grande

3 04 2008

Nunca te olvidaré

Hoy día 2 de abril de 2008 (ya día 3, pero ¿qué quieren?, se me ha hecho algo tarde) se han cumplido tres años de la muerte de este gran hombre que ha hecho Historia, así, con mayúsculas.

No quería dejar pasar este día sin un recuerdo al hombre más grande de los últimos tiempos, Juan Pablo II. Esa foto tomada pocos días antes de su muerte es una de las que más me impactaron, por lo que implica de amor, servicio hasta el último aliento, trabajo hasta la extenuación, aceptación del dolor y del sufrimiento humano con sencillez, sin ocultarlo pero sin exhibicionismo.

Era una foto de despedida. Él sabía que se iba. Que se iba marchando poco a poco. Se fue apagando lentamente como una velita consumida totalmente. Consumido de amor a Dios, y por Dios, a los demás.

Eso sí es una muerte digna. Y un ejemplo a seguir.

Nunca te olvidaré, queridísimo Juan Pablo II. Nunca te olvidaré.





Hola de nuevo

31 03 2008

Hola, soy yo

Bueno, pues después de no sé cuantísimo tiempo y alguna que otra crisis personal me atrevo de nuevo a meter el pie en la piscina… Me gustaría ser más constante pero reconozco que, tal y como veo el devenir de los acontecimientos, me he dejado llevar un poco de un sentimiento de impotencia acerca de uno de los temas que más me preocupan, que es el del aborto.

¡Nada menos que por encima de los 100.000 abortos al año se producen en España (datos oficiales, ¿eh?, y creo que me quedo corta) No ha habido ni hay una guerra que haya producido tantas víctimas, y todas ellas inocentes, en la situación más indefensa posible, que es el vientre de su madre.

Cuando un niño nace y va creciendo, se procura poco a poco que se vaya independizando de los lazos de los padres para poder ser un adulto independiente el día de mañana. Sin embargo, cuando está en el seno materno (oh contradición, contradicción), es tratado como un tumor, como una enfermedad, como un “bulto” que le ha salido a la “interfecta” (dicho sea sin animo de ofender), es decir, como una cosa que pertenece a la madre. “Nosotras parimos, nosotras decidimos” dicen las ¿pobres? progres. Habráse visto semejante majadería… Como si el hecho de dar a luz a un hijo convirtiera a éste en posesión o cosa de la madre.

¡No, señora, no! El bebé en el seno materno es alguien diferenciado de la madre desde el primer momento de su concepción. No es un bulto más. Es una persona.

Human rights for everyone! ¿Dónde está amnistía internacional?





¿Hay derecho a esto? ¡Por favor!

3 12 2007

¿Hay derecho a esto? ¡Por favor!

Lo siento. Estuve visitando un blog muy interesante http://articuloslibres.wordpress.com/ y no me pude resistir a incluir esta foto.

Creo, como dice su autor, que la imagen habla por sí sola. Me pregunto símplemente dónde está nuestra conciencia.

Doy gracias a Dios de que existan personas como este joven de articuloslibres que se sensibilizan con estos temas y que se esfuerzan en despertar las conciencias.

Despertemos de una vez.





Las barbaridades de hoy día

30 11 2007

Desearía sensibilizar a las personas de bien de este país acerca de las barbaridades que se están cometiendo en nombre del progreso en muchas clínicas abortistas de España, como Ginemedex. Por favor, despertemos de una vez. El aborto es un crimen, es acabar con una vida humana en su estado más indefenso. Cada año mueren muchas personas en la carretera, es verdad, y es una pena y una tragedia muy grande. Pero hay personitas que no tienen la más mínima oportunidad de vivir porque no se la queremos dar. Por favor, BASTA YA.

¿Es que queremos hacer supermillonarios a los magnates del aborto actuales? ¿Queremos financiar con nuestro dinero y nuestro silencio cómplice las barbaridades que se cometen en nombre de la ciencia? De manera que por un lado se “fabrican” seres humanos a la carta como si fueran medicamentos, y se oyen argumentos del tipo “es para curar a su hermanito enfermo“. Y digo yo “Ya, y ¿quién vela por el bebé-medicamento y sus derechos?” y para ello no importa destruir cientos o miles de embriones de seres humanos, y se lucha por salvar fetos que tienen cuatro o cinco meses de vida, y no nos importa matar a fetos de seis, siete y ocho meses de vida? ¿Es que no vemos la contradicción?

El diario ABC, el miércoles, por ejemplo, informaba sobre las máquinas trituradoras que usaban para transformar a los fetos de mayor tamaño en una papilla que luego se hacía desparecer por un desagüe.

Según La Vanguardia, “en conversaciones intrascendentes en las que, por ejemplo, se repasaba la jornada laboral del día en cada una de las clínicas investigadas, una persona le dice a otra: “Hoy he hecho cinco rompecocos”. Rompecocos es una palabra recurrente en las conversaciones telefónicas intervenidas por el juzgado”.


Pero, ¿qué es un rompecocos? Veamos:


Se inserta en el útero un tubo hueco que tiene un borde afilado. Una fuerte succión (28 veces más fuerte que la de una aspiradora casera) despedaza el cuerpo del feto que se está desarrollando, así como la placenta, y absorbe “el producto del embarazo”. La persona que practica el aborto introduce luego una pinza para extraer el cráneo, que suele no salir por el tubo de succión. Casi el 95% de los abortos en los países desarrollados se realizan de esta forma [aborto por succión].


Y ahora respóndanse a sí mismos: ¿es o no es una barbaridad? ¿Harían eso con un animalito, un gato, pongo por caso? No, ¿verdad? ¡Qué crueldad! O con un toro, ahora que hay tanta polémica con ese tema, o con cualquier especie animal protegida? ¿Se “cargarían” un huevo de águila real? Seguro que las asociaciones de animales pondrían el grito en el cielo. Y les meterían en la cárcel ¿Y por qué con un ser humano sí se puede hacer esta barbaridad?


Desearía que reflexionásemos un poco. No es cuestión de ser creyentes o no, es cuestión de coherencia. Nunca entenderé la mentalidad de los que niegan los derechos más elementales a un feto de un ser humano y les dan todos los derechos a los fetos o huevos de algunas especies animales. Que me lo expliquen, que no puedo entenderlo.


No seamos cómplices con nuestro silencio y con nuestra pasividad con estas atrocidades. No seamos cómplices del aborto en ningún caso, porque una injusticia, como podría ser una violación de la madre, no justifica que se cometa otra injusticia mayor, como es acabar con la vida de un bebé en el seno materno, pero exijamos al menos el cumplimiento de la ley. Y ejerzamos nuestro derecho al voto en función de ello.

 

 

 





Mi testamento vital

28 03 2007

Viendo el devenir de los acontecimientos, quiero dejar una cosa muy clara: Quiero vivir hasta que Dios quiera. No quiero, cuando me llegue el momento de sufrir, tener a mi lado a esos “ángeles de la muerte” que en forma de personas ¿bienintencionadas? vienen a la cabecera de enfermos terminales o de personas seriamente discapacitadas para susurrarles al oído “Para vivir así es mejor que te mueras, tienes derecho a una muerte digna…” o cosas por el estilo.¡No señor! Con la ayuda de Dios, espero dejar este mundo en Su Paz, que es la única paz que me interesa.

Hace poco, cuando murió mi queridísimo y nunca suficientemente llorado padre, por cierto, dándome a mí y a mis hermanos un gran testimonio de aceptación de la Voluntad de Dios, llegó a mis manos este testamento que a continuación voy a reproducir, firmado por él, tomado de la Conferencia Episcopal Española, y que quiero expresamente sea mi testamento también. Es el siguiente:

TESTAMENTO VITAL
A mi familia, a mi médico, a mi sacerdote, a mi notario:

Si me llega el momento en que no pueda expresar mi voluntad acerca de los tratamientos médicos que se me vayan a aplicar, deseo y pido que esta Declaración sea considerada como expresión formal de mi voluntad, asumida de forma consciente, responsable y libre, y que sea respetada como si se tratara de un testamento.

Considero que la vida en este mundo es un don y una bendición de Dios, pero no es el valor supremo y absoluto, sino sólo Dios. Sé que la muerte es inevitable y pone fin a mi existencia terrena, pero desde la fe creo que me abre el camino a la vida que no se acaba, junto a Dios.

Por ello, yo, el que suscribe, Carmen Carrión

pido que si por mi enfermedad llegara a estar en situación crítica irrecuperable, no se me mantenga en vida por medio de tratamientos desproporcionados o extraordinarios; que no se me aplique la eutanasia activa, ni se me prolongue abusiva e irracionalmente mi proceso de muerte; que se me administren los tratamientos adecuados para paliar los sufrimientos.

Pido igualmente ayuda para asumir cristiana y humanamente mi propia muerte. Deseo poder prepararme para este acontecimiento final de mi existencia, en paz, con la compañía de mis seres queridos y el consuelo de mi fe cristiana.

Suscribo esta Declaración después de una madura reflexión. Y pido que los que tengáis que cuidarme respetéis mi voluntad. Soy consciente de que os pido una grave y difícil responsabilidad. Precisamente para compartirla con vosotros y para atenuaros cualquier posible sentimiento de culpa, he redactado y firmo esta declaración.

Fecha: 28 de marzo de 2007

Firmado: Carmen Carrión

CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA

Espero y deseo que haya quedado suficientemente claro.

 





Carta a Dios

26 03 2007

Querido Dios:
Nos has hecho a tu imagen y semejanza, pero nosotros somos capaces de arrojar a la basura lo más sagrado que hay después de tu Hijo Sacramentado y Su Madre, a saber: tu propia imagen.
Hace poco ha saltado a los medios una noticia terrible. En una clínica de Madrid cuyo nombre no recuerdo, y aunque me acordara, no quiero darle propaganda, en una clínica abortista de Madrid, decía, se han hallado fetos de seres humanos arrojados literalmente al cubo de la basura.
Lo primero, quiero pedirte perdón y desagraviarte por ese pecado tan terrible. No sólo matan a seres humanos inocentes que no se pueden defender, sino que además ¡los tiran a la basura! Lo segundo, meditar un poco sobre el porqué de tamaña locura, de semejante horror…, no encuentro apelativos…ni justificación.
Padre, perdónanos a todos, porque todos somos algo responsables, unos por comisión y por falta de toda ética, y todos por consentir, con nuestro silencio y nuestra supuesta arma democrática que es el voto, que ocurran estas cosas. Es un nuevo Holocausto (acepción nº 3), holocausto silencioso en aras de la comodidad, de la conveniencia, con responsables directos con nombres y apellidos, y es Holocausto porque son miles de niños los que mueren a manos de quienes, según el canon deontológico deberían defenderles, como son la madre y el médico.
Somos muy cómodos, Señor, no queremos sufrir, qué digo, no queremos molestias de ningún tipo. Siempre estamos “¿Por qué yo? ¿Por qué a mí?” y cosas por el estilo.
Te aseguro, Señor, que sé de lo que hablo, por propia experiencia. Tenemos miedo de sufrir, no le encontramos el sentido, ni siquiera a una mínima contrariedad, porque deliberadamente nos apartamos de Tí, que eres el único que puede dar sentido a nuestras vidas.
Vivimos inmersos en el neopaganismo de una sociedad esterilizada y estéril, totalmente aséptica, en la que sufrir, tener una dolencia, carencia, enfermedad, lo que sea, por pequeño que resulte, es un drama terrible para muchos, porque vivimos de la imagen que damos a los demás, y nos aterra enfrentarnos a nuestro propio vacío interior, porque, y ese es el drama, nuestro drama interior, que si no te tenemos a Tí, no tenemos nada. Como dice en una de sus meditaciones don Álvaro del Portillo (Carta Pastoral, 25-XII-1985, n. 4) »Quien rechaza a Cristo se queda sin luz y ya no sabe por dónde va el camino. Queda desorientado en lo más íntimo de su ser.
Durante siglos, muchos hombres separaron su vida (trabajo, estudio, negocios, investigaciones, aficiones…) de la fe; y, como consecuencia de esa separación, las realidades temporales quedaron desvirtuadas, como al margen de la luz de la Revelación. Al faltar esta luz, muchos han llegado a considerar el mundo como fin de sí mismo, sin ninguna referencia a Dios, para lo cual han tergiversado incluso las verdades más elementales y básicas. De modo particular, en los países occidentales es preciso corregir esa separación, «porque son muchas las generaciones que se están perdiendo para Cristo y para la Iglesia en estos años, y porque desgraciadamente desde estos lugares se envía al mundo entero la cizaña de un nuevo paganismo. Este paganismo contemporáneo se caracteriza por la búsqueda del bienestar material a cualquier coste, y por el correspondiente olvido -mejor sería decir miedo, auténtico pavor- de todo lo que pueda causar sufrimiento. Con esta perspectiva, palabras como Dios, pecado, cruz, mortificación, vida eterna…, resultan incomprensibles para gran cantidad de personas, que desconocen su significado y su contenido. Habéis contemplado esa pasmosa realidad de que muchos quizá comenzaron por poner a Dios entre paréntesis, en algunos detalles de su vida personal, familiar y profesional; pero, como Dios exige, ama, pide, terminan por arrojarle -como a un intruso- de las leyes civiles y de la vida de los pueblos. Con una soberbia ridícula y presuntuosa, quieren alzar en su puesto a la pobre criatura, perdida su dignidad sobrenatural y su dignidad humana, y reducida -no es exageración: está a la vista en todas partes- al vientre, al sexo, al dinero
»(tomado de “Hablar con Dios
” de F. F. Carvajal, Miércoles 4ª semana de Cuaresma)
¿Cómo puede la gente considerar al feto como un objeto, una cosa y como un ser humano a la vez? Somos hipócritas, Señor. De manera que una mujer embarazada que considera que tiene derecho a ser madre (por cierto,¿dónde se contempla el derecho de los hijos, que es el que debe primar SIEMPRE?) se cuida porque espera un hijo, y a la vez, si no le “viene bien” en otro momento de su vida, bien por problemas de salud, bien por falta de medios económicos, ella y su médico, el mismo que la atiende en su otro embarazo, son capaces de considerar que el feto no es un ser humano. ¿En qué quedamos? ¿La ley del embudo? Y además, para tranquilizar o acallar las conciencias, somos capaces de manipular el lenguaje pervirtiéndolo, para no llamar a las cosas por su nombre, y en lugar de decir aborto, ahora la gente dice interrupción del embarazo, o añaden la coletilla terapéutico a la palabra aborto, que es como querer decir una cosa y la contraria a la vez. ¿Cómo puede ser terapéutico acabar (¡y de qué manera, Dios mío!) con la vida de un semejante? Y ¿qué es la interrupción del embarazo más que un aborto, es decir, un ASESINATO?
Qué ilusos somos. Hemos querido usurpar tu lugar, Señor, y jugamos con la vida y la muerte. O tal vez creemos que vamos a vivir eternamente. Creo que nos hemos vuelto locos, Padre.
Perdónanos a todos.
Un enorme abrazo de tu hija:
Carmen





Las imágenes

16 03 2007

Apenas he visto esas imágenes. No lo he podido soportar. Me gustaría saber, con calma, si alguien se beneficia con eso. Y si es así, ¿quien?

Me refiero, claro está, a la publicación de un catálogo de una exposición fotográfica con imágenes de figuras cristianas en actitudes sexuales. El libro, que recoge los trabajos del ¿artista? pacense José Antonio Montoya, fue editado en 2003, aunque parece ser que había pasado desapercibido hasta ahora.

“El prólogo del catálogo está firmado por el consejero de Cultura y Patrimonio de la Junta de Extremadura, Francisco Muñoz Ramírez, candidato por el PSOE al Ayuntamiento de Badajoz. El presidente extremeño, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, salió al paso de la polémica el miércoles y pidió disculpas “a todo aquel ciudadano que haya podido sentirse dolido o molesto” con la publicación.

Por su parte, el autor de las fotos ha afirmado que con sus fotografías quiere criticar a la institución católica, “sin ánimo de ofender a nadie”. “Cada cual puede creer lo que quiera y yo respeto las creencias de cada cual, pero lo único que hago es una crítica a esa institución, nada más”, declaró Montoya a Onda Cero.”(tomado del diario “El Mundo“)

Y yo pregunto…¿Es una crítica sana ofender gratuitamente los sentimientos de las personas? ¿Qué le parecería a ese señor si se publicaran fotografías de su padre, de su madre, de sus hermanos, etc., en fín, su familia y amigos más queridos, en esas actitudes? ¿No le parecería una ofensa? Pues estamos en el mismo caso, señor mío, porque para los católicos, Dios es nuestro Padre, María, nuestra Madre, y los ángeles y santos, nuestros hermanos y amigos muy queridos. Con el agravante de que son, además, imágenes blasfemas.

No quiero ni pensar el escándalo que se hubiera montado de haber sido otros los personajes de esas fotos, por ejemplo, cualquier referencia al Profeta Mahoma o a la religión Islámica, que, dicho sea de paso, merece todos mis respetos.

Con mucha calma y sin ánimo de ofender a nadie, diría que los católicos tendremos que analizar muy seriamente cómo ejercemos nuestro derecho al voto en las próximas elecciones, porque nadie, absolutamente NADIE, tiene derecho a ofender a NADIE gratuitamente por el hecho de creer en una fe u otra. Y las personas dirigentes de una determinada formación política, si son un poco coherentes y consecuentes, tendrán que hacer que se cumplan los derechos de libertad religiosa y de culto que la Constitución de 1978 ampara. De otra forma, si cada uno, en virtud de una mal entendida libertad de expresión, se dedica a ofender gratuitamente al prójimo, porque es blanco, negro, cristiano, musulmán, taoísta o lo que sea, esto se puede llegar a convertir en una jungla en la que siempre pierden los más pacíficos. Así que, señores míos, más cabeza y más respeto.

Esa supuesta crítica que ese señor quería realizar, mucho me temo, y esto es una opinión mía, que no era tal, sino simplemente ganas de polémica para darse a conocer. Él sabía que esto tenía que ocurrir, pues no creo que sea tonto.

Juzguen ustedes.

Y actúen en consecuencia.